PESTAÑAS

¿Cúal es tu rímel ideal?

Es uno de los aliados de belleza básicos de muchas mujeres: aplicas la máscara de pestañas y tu mirada parece otra de inmediato. Pero no siempre es fácil acertar en la elección de uno u otro rímel. En función de cómo sean, existen diferentes opciones y trucos para conseguir sacarlas el máximo partido. Toma nota si tienes las pestañas…

Cortas y finas. Te irán bien las máscaras que combinan base alargadora y color. La clave es ser parca al aplicar la base preparadora y extenderla sobre todo en las puntas, dejándola secar bien antes de extender el color.

Cortas y espesas. Lo tuyo son las máscaras alargadoras. Aplica la primera capa sólo en la raíz, déjala secar, y extiende la segunda en toda la longitud de las pestañas.

Largas y finas. Las fórmulas volumizadoras te pueden ir bien sólo si las utilizas aplicando capas muy finas, poco a poco. No descartes las alargadoras, aplicadas primero sólo en la raíz y, la segunda capa, sólo en las puntas.

Largas y espesas. Te irán bien las máscaras con cepillo en forma de peine, que consiguen una buena separación entre las pestañas. También son recomendables las fórmulas rizadoras, que curvan ligeramente el pelo.

Muy rectas. No dudes en recurrir a los rizapestañas, que a pesar de su aspecto de instrumentos de tortura dejan unas pestañas impecables. Además usa fórmulas o bien rizadoras o alargadoras, que no aporten demasiado peso.

Escasas. Existen dos buenas opciones. O bien usar una máscara doble, aplicando primero la base volumizadora, o elegir una fórmula con fibras sintéticas, que rellenan las pestañas y las hacen parecer mucho más espesas.





El valor y cuidado de las pestañas
(parte una de dos)


Al igual que las cejas, las pestañas requieren ser cepilladas, por lo que se recomienda peinarlas siempre hacia arriba procurando que queden separadas.
Si bien las pestañas cumplen con importante función estética, y para muchas es uno de sus principales atributos físicos, tienen el objetivo de proteger a los ojos del polvo y cuerpos extraños, además de que filtran la luz solar para hacerla más soportable. Es por ello que debemos mantenerlas sanas y fuertes, ¿sabes cómo?

¿Conoces el promedio de vida de una pestaña?, según los dermatólogos es de aproximadamente cinco meses, para después ser reemplazada por una nueva; sin embargo, ese lapso puede verse reducido por factores que la hacen quebradiza y susceptible a caer, entre los que pueden encontrarse:

Mala alimentación. Fragilidad, caída y lento crecimiento de las pestañas, al igual que el cabello, puede ser síntoma de carencia de algunas vitaminas y oligoelementos (minerales que se encuentran en el organismo en pequeñas cantidades, cuya acción es primordial para el desarrollo normal de numerosas y complejas reacciones químicas en el mismo); el consumo de minerales en verduras, cereales y frutas evita la debilidad de pestañas.

Tallarse los ojos. Algunas personas tienen el mal hábito de jalarse pestañas, párpados y cabello al sentirse nerviosas, o bien frotarse los ojos por sueño o irritación, lo cual no resulta positivo por ningún lado por el que se vea, ya que ello produce adelgazamiento de la piel del contorno de los ojos y suele desembocar en pérdida de pestañas.

No desmaquillarse. Si al concluir el día no se retira el rímel o máscara las pestañas se endurecen y se quiebran con mayor facilidad, particularmente el diseñado a prueba de agua; hazlo todas las noches con aceite desmaquillante Nirvana. La forma ideal de hacerlo es con un algodón empapado con aceite desmaquillante Nirvana, mediante lentos movimientos desde adentro hacia afuera y con mucha delicadeza.

Uso de rizadores. Las prisas por estar presentable hace en ocasiones que el enchinado de pestañas no sea el adecuado; los productos fabricados para este fin suelen ser de metal y estar protegidos por goma, pero con el paso del tiempo llegan a desajustarse y ocasionar que se arranque de raíz las pestañas, tal como sucede al emplear cuchara o rizadores calientes, los cuales suelen prolongar su efectos durante más tiempo.
Antes de utilizar enchinadores convencionales es oportuno aplicar primero sobre la pestaña un poco de rímel incoloro que protege, fortalece y da efecto fijador más duradero.

Perrillas. Se conoce así a la inflamación del párpado (blefaritis) debida a un absceso, es decir, acumulación de grasa en esa parte del ojo o en folículos pilosos (donde se originan las pestañas); el problema es generalmente ocasionado por bacterias infecciosas, las cuales suelen llegar al ojo por contacto con manos sucias. Elimina la duración y molestias de las perrillas hasta en un 70% con Abéñula. (Abéñula desde 1927 es el producto más vendido y reconocido en Europa para el crecimiento, cuidado de pestañas y cuidado de ojos)

Seborrea. La orilla del párpado tiene diminutos orificios que segregan grasa en forma natural, pudiendo llegar a ser excesiva, provocando con ello que las pestañas se adhieren entre sí, presentando escamas blancas, y su posterior caída; este problema puede estar asociado a trastornos nutricionales u hormonales, de ahí que sea frecuente en adolescentes. Ayuda lavarse con jabón neutro y agua tibia, lo que disminuye la cantidad de sebo.

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